Unidades de análisis y la población

El interés de quien investiga es hacer inteligible el comportamiento social, los procesos socio-históricos, las relaciones entre los miembros de una sociedad (individuos o colectivos), utilizando un esquema de interpretación de esa realidad social que es su marco teórico. Las proposiciones teóricas y las hipótesis enuncian conjeturas sobre cómo son, cómo se comportan, cómo se relacionan determinadas unidades.

Son unidades de análisis porque se identifican como las unidades para las cuales cobran sentido las proposiciones teóricas, las hipótesis y el análisis correspondiente. Por tanto, la decisión sobre cuáles son las unidades sobre las que interesa realizar el análisis durante el proceso de investigación es una determinación teórica.

La elección de la unidad de análisis, como el resto del diseño, depende de la teoría de la cual dedujimos nuestros objetivos de investigación. Teorías y objetivos macro-sociales requieren unidades de análisis agregadas que son colectivos, aunque para su medición recurramos a unidades individuales. Esta distinción entre abordajes define los objetivos y las estrategias metodológicas de una investigación: no hay temas macrosociales o microsociales; sino, por el contrario, un mismo tema puede ser abordado desde diferentes perspectivas, dando lugar a diferentes investigaciones.

La elección de la unidad probablemente es la primer elección decisiva que se hace en muchas investigaciones. Una vez hecha, es difícil volver atrás porque todo el procedimiento de la investigación habrá sido edificado alrededor de esta elección.

Fuente: Metodología de la investigación en Ciencias Sociales, Apuntes para un curso inicial de la Universidad de la República