Tipos y formas de violencia contra la mujer

La violencia contra las mujeres toma muchas formas, incluyendo:


Violencia física

Golpes, tortura y asesinato. La macroencuesta de la Unión Europea incluye los siguientes tipos de agresiones: empujones o empellones, bofetadas, lanzamiento de objetos duros, agarrar o tirar del pelo, golpear con el puño o con un objeto duro, patear, quemar, ahogar o estrangular, cortar, apuñalar o disparar y golpear la cabeza contra algo.

Violencia sexual

Violaciones en el marco de la pareja o el matrimonio; violación como arma de guerra, acoso sexual, incesto, embarazos forzados, tráfico y explotación sexual en la industria del sexo. Susan Brownmiller en su conocido texto Contra nuestra voluntad defiende que el miedo a la violación condiciona el comportamiento cotidiano de todas las mujeres y representa un mecanismo de control respecto a su libertad deambulatoria en el espacio público, a su forma de vestir y de comportarse.

Violencia psicológica

Entre otros, comentarios intimidatorios, acoso, amenazas, aislamiento, desprecio, humillación o insultos.

Violencia económica

Desigualdad en el acceso a los recursos compartidos. Negar o controlar el acceso al dinero, a un puesto de trabajo, a la educación o a los derechos de propiedad. Las mujeres son más pobres que los hombres, un fenómeno que se conoce como “feminización de la pobreza”. La mayoría de las personas que viven con 1 dólar o menos al día son mujeres. En todo el mundo, como promedio, las mujeres ganan un poco más de la mitad de lo que ganan los hombres.

Violencia espiritual

Obligar que acepte un sistema de creencias o una práctica religiosa determinada. Erosionar o destruir las creencias culturales o religiosas de una mujer a través del desprecio, la coacción o el castigo.

Violencia estructural

Es la más sutil, naturaliza la dominación y la jerarquía sexual y está presente en todos los contextos y tipos de violencia. Son barreras invisibles que se perciben como el orden natural de las relaciones. La violencia estructural hace referencia a una forma de violencia no explícita, sin golpes, insultos o amenazas. Pero que ubica a las mujeres en una situación de desigualdad en el acceso a los recursos o que imposibilita su desarrollo personal. La violencia estructural se administra a través de actitudes, gestos, patrones de conducta y creencias normalizadas y naturalizadas.

El tipo más común de violencia experimentado por las mujeres es la violencia de pareja.