Conocimiento: un activo inmaterial

1. Introducción

El valor de conocer siempre tuvo su expresión en el tiempo. El hombre desde los inicios de la civilización, en etapas evolutivas como la era del pastoreo, de la agricultura, de la industria siempre utilizó la mente, pero, hoy se encuentra más evolucionado con el empleo de la intelectualidad ósea de un refinado uso de la inteligencia, apoyado en múltiples conocimientos.

No es demasiado riguroso afirmar que si el saber siempre valió, hoy valga, tal vez, más, a punto de poder ser negociado como si de algo material se tratara. El mundo globalizado actual se caracteriza por un adelanto vertiginoso en las nuevas tecnologías de la información y de las telecomunicaciones.

La contabilidad, ciencia del patrimonio de la célula social, viene acompañando la evolución con seriedad y responsabilidad en una era en que el saber es instrumento de la propia supervivencia. Más que el capital físico, pues, la fuerza que lo mueve, accionada por el hombre, es digna de expresión, como valor no sólo mensurable, pero especialmente utilizable para la obtención de los fines propuestos por las células sociales.

Quien se profundiza en la doctrina Neopatrimonialista puede evaluar, en la metodología propuesta por el científico brasileño Lopes de Sá lo cuánto de holístico y humano se puede encontrar en el campo de la Contabilidad.

2. Capital físico

El Demostrativo tradicional denominado “Balance Patrimonial” explica el capital de la célula social, revela la fuerza inmaterial del intelecto como agente transformador de la riqueza. No se meditó aún, con seriedad necesaria, en evidenciarse el activo intangible de la intelectualidad como también la de otros intangibles.

Lo que existe evidenciado es lo que la ley permite, no lo que de realidad de existe. El capital nominal es sólo un valor atribuido para efecto de ley para expresiones físicas, pero oculta la gran potencia agregada, intangible. La preocupación es la de posesión y no la de función como bien escribe el maestro Lopes de Sá en sus muchos trabajos.

La escritura contable tradicional está limitada a las normas legales e institucionales y  mucho dejó de expresar la realidad del patrimonio de la célula social. Siquiera la velocidad con que las transformaciones ocurren el balance puede expresar, al menos que se utilice de recursos especiales sobre las “potencialidades” (estas tan olvidadas del sistema legal).

Esa la razón por la cual la empresa, al negociar su patrimonio, si por lo que consta en el Balance Patrimonial, huirá a la realidad. No es sin muchas razones que en caso de venta escisión e incorporación siempre son hechas las reválidas.

Hay un balance contable para fines legales y un balance de negociación para fines de transacción. Los valores inmateriales, muchas veces, pueden superar el capital físico registrado. La creciente discrepancia entre el valor de mercado y el valor en los libros es anchamente atribuida por los estudiosos a factores diversos, de entre los cuales se destaca el capital intelectual.

Hay una creciente crítica a la contabilidad tradicional donde sólo se menciona el capital físico y consta vagamente el patrimonio inmaterial. Hay casos de empresas que operan en Internet como Yahoo, Excite, Nescape, Cybercash, Amazon, Geocities y otras, con balances que presentan pérdidas, pero cuyos activos intangibles (estos representados por marcas, el conocer de sus objetivos, el valor de sus empleados, el desarrollo de algunos sistemas de informaciones o canales de distribución eficientes) les dan una valorización impresionante.

No es el hecho de la empresa dar logro lo que lleva la valorización de un servicio de lo cual se tiene la metodología, como ocurre en los sistemas informatizados, como los “online”. Los referidos sistemas son los de integración de ordenadores comunes, conectados a una red y que hasta reciben visitas diarias de personas que también poseen ordenadores. No hay, en el caso en esa metodología, un valor físico, pero de un inteligente proceso. Esos servicios viven de la esperanza de que el día siguiente volverán a ser visitados por miles o millones de personas. En este momento tales abstracciones valen dinero. Según Leal (2000, p. 2), el valor de una empresa en el mercado está representado por el valor de sus acciones. Cuando el precio es mayor que el registrado en los libros, se menciona que el excedente potencial de productividad de la empresa, representa un activo: invisible, no contabilizado e intangible.

Existen los activos intangibles que tienen su origen en el conocimiento, habilidades y valores del personal. Estos activos generan valor económico para la organización. Según Leal (2000), el conocimiento es una mezcla de experiencias, valores, información y habilidades que constituyen un contexto para evaluar e incorporar nuevas experiencias e información. Se origina de la aplicación mental de seres humanos. Dentro de la organización, no está sólo registrado en documentos, pero también en formas, prácticas, procesos y normas de trabajo.

– El conocimiento se origina y reside en las personas.

– El compartir el conocimiento requiere un compromiso.

– La tecnología permite nuevos comportamientos del conocimiento.

– El compartir el conocimiento debe ser motivado y recompensado.

– El respaldo y los recursos de la administración son esenciales.

– Medidas cuantitativas y cualitativas son necesarias para evaluar la iniciativa de un proyecto sobre conocimiento.

– El conocimiento es creativo y es encaminado a producir el inesperado.

En el momento no hay, aún, en Contabilidad, una adecuada clasificación y medida de los activos intangibles y ni del conocimiento.

En mi modo de entender falta mucha doctrina al respeto, o sea, una especulación científica competente para ofrecer normas de trabajo. La norma sin la ciencia es siempre subjetiva e incompetente, pero, existen esfuerzos, sin embargo, desarrollados en el sentido de realizarse la clasificación y medida de los inmateriales y del conocimiento. A pesar de esa preocupación, el éxito de muchas empresas, sino de la mayoría es aún medida por el capital físico y los que se atreven a medir el intelectual no siempre lo han hecho con bases confiables.

La tendencia futura indica que el activo intelectual será más valorado que el activo físico y su administración será un factor crítico para el éxito de la célula social.

Hay, aún, pocas organizaciones que están registrando en sus informes anuales (demostrativos contables) un demostrativo complementario sobre los activos intangibles y entre estas pocas compañías podemos citar algunas que valoran y presentan informaciones sobre los activos intangibles: Fotocopia, Skandia, Dow Chemical, Canadian Imperial Bank of Commerce etc.

Empresa sueca Skandia, pionera en el desarrollo de herramienta de medición de los activos intangibles, es una organización internacional que trabaja con seguros y servicios financieros en el interior nórdico y en otros países del mundo. Es el caso que me parece el más difundido de estas compañías referidas.

3. La riqueza inmaterial de la intelectualidad

Uno de los factores, hoy, no registrado en los demostrativos contables y que se está valorando es el conocimiento. Es el saber individual o colectivo que produce valor. El activo individual se refiere a la experiencia, educación, conocimientos, habilidades, capacitación, incorporación de nuevas tecnologías, valores y actitudes del trabajador.

Cuanto al colectivo es la suma de todas calidades y cualificaciones de los empleados y de la dirección. Los activos de estructura ingresa se refieren a los métodos y procedimientos de trabajo, al software, a la base de datos, a la investigación y desarrollo, a los sistemas de dirección y gestión y la cultura de la organización. Cuanto mayor que sea la capacidad cultural colectiva mayor la probabilidad de prosperidad de la riqueza de la célula social.

Para conseguirse la prosperidad y la economía de la empresa es necesario que haya un foco. Esto quiere decir una idea clara, un objetivo que todos estén empeñados para alcanzar. Con unión, conocimiento y responsabilidad hay condiciones de alcanzar el foco deseado. El conocimiento es una fuerza que lleva la estructura patrimonial para adelante.

Los estudiosos están preocupados con el conocimiento como factor de fuerza y prosperidad de la célula social y de la comunidad. Si la célula social que sea próspera la comunidad también será próspera (este el axioma de cúpula de la Teoría General del Conocimiento Contable del Prof. Antônio Lopes de Sá). La interacción existente entre ambas, sin embargo, es lo que dicta la influencia recíproca.

Esta prosperidad del patrimonio de la célula social es posible por modelos contables que apuntan hacia la eficacia. El profesional capaz de elaborar estos modelos es el contador, que es una pieza llave para el desarrollo de la organización y así del entorno. Él tiene una función social importante que es llevar el capital de la célula social á prosperidad y esto él hace con aplicación del conocimiento científico para la eficacia del patrimonio y habiendo eficacia patrimonial, hay prosperidad de la empresa.

En 1999 una publicación de la ONU afirmó, categóricamente, que el profesional de la contabilidad, es imprescindible al desarrollo económico, social y hasta político de cualquier nación y que esto exigen una formación cultural vigorosa y una asistencia especial á ellos, quiere por parte de los gobiernos, quiere de las instituciones de clase. (Ver Los contadores en la visión de las Naciones Unidas: Sá, julio de 2000).

A pesar de algunos esfuerzos por parte del gobierno y de las instituciones, aún hay falta de cursos de máster y doctorado en Contabilidad accesibles a las personas que desean seguir sus estudios y así poder contribuir con la cultura contable. Se pierden incontables valores por falta de oportunidad en el campo universitario y en la investigación científica en Brasil. Los referidos cursos, por algún tiempo, fueron hasta una especie de monopolio en algunas instituciones, perjudicando sensiblemente la investigación. Un campo de investigación como lo de los factores de la inteligencia sobre los movimientos de las riquezas merecería mayor amplitud, aquella que de veras no ocurrió.

El valor de la célula social está localizado en el personal y en la dirección. Son estos que mueven toda una estructura patrimonial agregando valor al patrimonio.

Dice Marti (2002, p. 4) que, el personal y la dirección son el centro de la organización, la inteligencia y la alma de la compañía. Consiste en la cualificación y capacidad de los empleados, el compromiso de la compañía para ayudar a mantener estas habilidades permanentemente afinadas y actualizadas, utilizándose para esto, si fuera necesario, la colaboración de expertos externos. Finalmente es la combinación de experiencias e innovación de estos empleados y las estrategias de la empresa para intercambiar o mantener esta combinación.

Sabemos que el patrimonio no se mueve por sí mismo y no puede producir la utilidad si no fuera accionado (esos son axiomas de fundamento en la doctrina científica del Neopatrimonialismo). Sin la riqueza el hombre no consigue satisfacer a la necesidad de la célula social. Para que haya empresa es necesario el conjunto: el hombre y la riqueza. Sobre estas realidades el profesor Antônio Lopes de Sá (1999) creó algunas proposiciones:

1. La función patrimonial que resulta en la transformación es efecto de influencias de los entornos de la riqueza;

2. Comportamiento de las influencias de los entornos sobre la eficacia patrimonial es variable de acuerdo con las relaciones dimensionales de causa, efecto, calidad, cantidad, tiempo y espacio;

3. Cuando la influencia endógena es competente para reducir o anular cualesquier exógenas que puedan perturbar la eficacia, se constituye en una relación ambiental especial.;

4. Si la causa es a de la calidad del intelecto humano en la célula social, si ella es la predominante en la acción endógena ambiental, de modo a reducir o anular cualesquier influencias ambientales exógenas que puedan perturbar la eficacia, se constituye una causa motora de función ambiental especial intelectual;

5. Cuando el patrimonio enseña la captación de fuerzas intelectuales y cuando estas se traducen en aumento de la eficacia absoluta de la célula social a estas se puede atribuir parte del beneficio.

6. La cuantificación de los efectos de los beneficios de la función patrimonial ambiental especial intelectual, sobre la eficacia de la célula social, depende de la cuantificación de una correlación entre la prosperidad y la cualificación participativa de elemento humano en la célula social, a través de los efectos efectivos de su acción.”

La influencia endógena intelectiva podrá llevar el patrimonio tener eficacia o ineficacia. Tendrá tendencia para que la eficacia haya perfeccionado el conocimiento y la ineficacia si no hubiera. Es importante el estudio del conocimiento como agente de transformación.

4. El conocimiento como agente de movimiento

Sabemos que el medio patrimonial por sí sólo no se mueve. Es necesaria la influencia ambiental endógena o exógena para que el mismo se transforme. El conocimiento es un agente que puede causar movimiento en el medio patrimonial. Es como una fuerza que presiona un cuerpo para adelante. Dependiendo de la fuerza este cuerpo puede moverse con lentitud o velozmente. Así, en la Contabilidad, la presión ejercida por el conocimiento sobre el medio patrimonial hace con que este se transforme con lentitud o rápidamente, dependiendo de la fuerza del conocimiento.

En una empresa “A ,”donde hay poco conocimiento e interés en la innovación, la tendencia es del medio patrimonial moverse con lentitud y la tendencia para la ineficacia será mayor que en una célula social “B”, donde la dirección y personal priman por absorber conocimiento, innovando así las formas de actuar de la dirección y del personal. Donde hay el interés por el conocimiento hay también una mayor probabilidad de acierto en las decisiones de gestión patrimonial, creándose así un clima de eficacia y de prosperidad patrimonial.

Lo importante es que haya movimiento del medio patrimonial con eficacia. Esta ocurre siempre que hay satisfacción de la necesidad. La necesidad nace en la mente de la persona. El gerente de una tienda observa la falta de camisas en el stock. Se crea la necesidad de comprar camisas para reponer el stock. Con la compraventa de las camisas, se satisface la necesidad, promoviendo la eficacia por medio del fenómeno patrimonial.

Un panadero necesita de harina para hacer panes. Comprada la harina, se satisface la necesidad, ocurriendo la eficacia y fenómeno patrimonial. Incontables, pues, son los fenómenos patrimoniales ocurridos cada instante en la célula social. Esta variación patrimonial constante es causada por influencia ambiental. En el caso referido es una influencia ambiental endógena, pues ella adviene del personal o de la dirección. Son ellos los que poseen el conocimiento y que también mueve la riqueza de la célula social creando resultados.

Sabemos que la intelectualidad genera valor. Esta producción de valor, por el conocimiento, es lo que interesa a los estudiosos. Estos reconocen el valor intelectual que actúa sobre el capital. Sobre esto dice el profesor Antônio Lopes de Sá (2001): Sabemos todos, que un mismo valor de capital, en un mismo ramo de negocios, en una misma localidad y en un mismo tiempo puede producir diferentes resultados se accionado por “Inteligencias y Culturas” diferentes. No permitir el reconocimiento de esta acción distinguida es alhear-si a la realidad de las cosas.

El conocimiento es un factor crucial en la producción y también es el elemento llave en la generación de valor en las compañías. Es el motor de las empresas. A pesar que el conocimiento sea tan importante y fundamental para la vida de la célula social lo que se ve aún es falta de conocimiento del personal y de la dirección en la era que se denomina del conocimiento.

La dirección y el personal necesitan adaptarse a la una nueva realidad. La modernidad, la informática, la globalización de la economía y la búsqueda de la calidad total y del conocimiento son factores fundamentales. Sin una reorganización en nuestra forma de administrar no vamos a salir de la condición que nos coloca en país de tercer mundo. La inversión en educación, entrenamiento y tecnología es que nos llevará a un país desarrollado y de primer mundo.

Aún hay falta de conocimiento y prosperidad de las células sociales causando así tantos problemas sociales como la miseria de muchas personas, mala distribución de la riqueza y de la renta, violencia, desempleo etc. Lo que se quiere es la prosperidad patrimonial de la célula social para que todos puedan vivir dignamente.

Hay un trabajo incansable por parte de los científicos neopatrimonialistas para alcanzar este foco de prosperidad patrimonial en beneficio del ser humano. El Neopatrimonialismo contable viene apuntando a Brasil y al mundo el camino de la prosperidad patrimonial de la célula social. En este esfuerzo surgieron por parte de algunos científicos estudios relativos al llamado capital intelectual.

5. Capital intelectual

Es conjunto del factor humano, del capital cliente y el capital organizacional. Hay una mayor preocupación de los estudiosos con el capital intelectual. Este fenómeno no es nuevo, pero sólo de uno tiempos para acá que los científicos comenzaron a preocuparse con él, y más como factor de desarrollo económico de la organización. Sobre el capital intelectual alerta el profesor Antônio Lopes de Sá (1999), el concepto de Capital “Intelectual” que se ha difundido parece pecar por la inadecuación de expresión una vez que me parece paradoxal conectarse lo que por naturaleza es inerte y objeto de sufrir acción (el Capital) con lo que por naturaleza es inmaterial y agente de movimiento (el Intelectual), mezclando factores que de hecho conviven en las células sociales, pero que poseen naturaleza diferente.

Prosigue el profesor Lopes de Sá El valor intelectual puede producir patrimonio, así como el patrimonio puede producir la captación de valor intelectual, en este sistema de interacción donde reside una importante área de estudios, pero, son cosas distinguidas. Cuando el patrimonio enseña la captación de fuerzas intelectuales y cuando estas se traducen en aumento de la eficacia absoluta de la célula social, a esta se puede atribuir parte del beneficio. Lo que en la realidad existe, es una influencia intelectual sobre el capital, no pareciéndome adecuado, pues, el uso de la expresión “capital intelectual” como un concepto científico o aún hasta empírico.

Y enseña también que: Hay una zona intermediaria, sin embargo, entre el hombre en sí y la riqueza y que es aquella donde se procesan las agregaciones del valor humano al valor patrimonial y es en esta que se sitúan los estudios de la que se pretende denominar de Contabilidad Intelectual o Contabilidad del Conocimiento que cada vez más aceleradamente los intereses ambientales pasan a ser el objeto de estudio de la ciencia de la Contabilidad y en ellos se insertan los factores humanos, como inequívocas fuerzas agentes, transformadoras y de agregado.

Y aún dice él: “La era actual exige la CAPITALIZACIÓN DE INTELECTOS (en el sentido de inversiones mayores en calidad de la inteligencia agente sobre los capitales) en la búsqueda de la eficacia común de los más importantes valores de las células sociales y de aumento del valor efectivo de la propia riqueza.”

Skyrme (2000, p. 1) afirma que primero es necesario clasificar cuáles son los diferentes componentes que constituye el capital intelectual. Una gradual clasificación popular divide los bienes intelectuales en tres categorías:

Capital Humano: corresponde a la intelectualidad individual – conocimiento, cualificación, experiencia etc.

Capital estructural: aquel que es llevado después del expediente, por los empleados, cuando salen hacia casa en la noche – procesos, sistema de información, datos bases etc.

Capital cliente: relación con los clientes, marcas, marcas registrada etc.

Según Leal (2000, p.3), el capital intelectual es un concepto que engloba el proceso final de la administración del conocimiento, se propone un modelo que tiene la numeración por categorías: el factor humano, que son las habilidades individuales aplicadas a producir soluciones; el cliente, que se forma por la calidad de los mismos y su tipo de relación, calidad de los servicios; y capital organizacional, tal como la cultura, normas y procedimientos. El modelo sugiere que balanceando estos tres componentes que generan capitales intelectuales se llega a la llave para producir valor y desarrollo.

Y Pulic (2001, p.8) dice que estamos en una nueva época. Después de un largo tiempo de dominación de factores clásicos de producción, tierra, trabajo y capital, muchos científicos describen un fenómeno, no realmente nuevo, pero no discutido activamente hasta ahora, el capital intelectual.

También, Seifert (apud Pulic, 2001, p. 1) destaca que el futuro crecimiento será basado sobre el conocimiento. Conocimiento será el factor de producción del futuro. Drucker (apud Pulic, 2001, p. 8), respetable escritor de la literatura de gestión, añade: “El conocimiento ha venido como llave de la recuperación de la economía mundial. Los factores tradicionales de producción, tierra, trabajo y capital están comenzando disminuir.” Conocimiento está venido como un factor de producción. Según Strassmann (apud Pulic, 2001, p. 2), un estratega americano del conocimiento, “El núcleo del problema es que muchos científicos han hablado sobre la importancia del capital intelectual pero el método de evaluación del éxito de una corporación, se basa en el capital físico.”

Y Ramos (1998, p.2) escribe que la noción del capital intelectual es en sí una extensión de la idea del capital humano. El capital intelectual puede ser definido como el conocimiento, las habilidades, experiencia, intuición de las actitudes de la fuerza de trabajo. Sobre el tema Altuve Godoy (2002, p. 10) escribió: El capital intelectual es un valor intangible que debe incorporarse en los estados financieros, como parte de la generación de valores de todos los trabajadores de una organización. Existen algunos modelos que permiten cuantificarlo, aún es preciso reconocer que debemos profundizar con más precisión y contar con mayor número de adeptos a esta importante referencia.

Los conceptos de balanced scorecard, valor económico agregado, coaching, planificación estratégica, reingeniería, calidad total, benmarching etc. son algunas herramientas importantes que coadyuvan comprensión y aplicación de evaluaciones de inmaterialidades, aunque que de forma no científica.

Ahí está lo que piensan algunos estudiosos sobre el capital intelectual y el conocimiento. Lo que está claro y sobre lo que hay consenso entre los científicos es que estamos en la era de la valorización del conocimiento. Donde las estructuras contables tradicionales (activos físicos, mano-de-obra, materiales etc.) delante del problema, son inadecuadas y están obsoletas y hay una tendencia de medir y valorar contablemente los valores intangibles como el conocimiento, las marcas, las patentes etc. de una forma peculiar y diferente de la que era considerada hace algunos años.

Lo que existe de mejor en esa materia de las inmaterialidades las encontramos en los autores de las décadas de 40 hasta 70 del siglo pasado.

6. Conclusión

El conocimiento cuando genera valor es, en el mercado, la llave del éxito de las células sociales que compiten en el contexto económico, social y tecnológico de nuestro tiempo. Hay un progresivo interés en mensurar los intangibles y controlar los bienes inmateriales, incluyendo la riqueza del conocimiento. Hay una valorización creciente del conocimiento individual como del conjunto de la organización. Este conocimiento y un agente dinamizador del patrimonio y va a influenciar la riqueza en el sentido de ser más dinámica y eficaz en sus transformaciones. Siendo más eficaz tenderá a la prosperidad patrimonial.

No debemos olvidar y despreciar una estructura de cultura contbale creada hasta que nuestros días pongan debimos valorarla y partir para nuevas conquistas de cultura en el campo de la Contabilidad.

El Neopatrimonialismo viene insistiendo en la importancia de la investigación científica para la Contabilidad. Es uno de los caminos para avanzar a busca de la verdad y estar al vigor de la comunidad moderna, pero no debe ceder ante la lógica del mercado. Debe abrirse y valorar el ser humano y así tener la prosperidad patrimonial y de la comunidad.

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Autor: Werno Herckert

Membro da Academia Brasileira de Ciências  Contábeis

Membro da ACIN – Associação Científica Internacional Neopatrimonialista

Membro da Corrente Científica Brasileira do Neopatrimonialismo