Budismo Mahayana

Las especulaciones con respecto al Buda eterno continuaron hasta bastantes siglos después, terminando con la doctrina Mahayana que se refiere a su naturaleza triple o de triple “cuerpo” (trikaya).

El cuerpo de la esencia representa la naturaleza última de Buda. Antes de esto, existía la forma absoluta e invariable, a la que se referían como conciencia, o lo vacío, la nada.

Esta naturaleza esencial de Buda se manifestaba sola, tomando formas celestiales como aquella de la bienaventuranza de la comunidad. Bajo esta forma, Buda se sienta a predicar en los cielos, en medio del esplendor divino.

Por último, la naturaleza de Buda se hace presente en la Tierra utilizando una forma humana, y su fin es convertir a la humanidad. A esta forma física se la conoce como el cuerpo de la transformación. Los budistas Mahayana consideran al Buda histórico, Siddhartha Gautama, sólo como un ejemplo del cuerpo de transformación ya que, según ellos, Buda ha tomado esta apariencia humana infinidad de veces.

El nuevo concepto Mahayana de Buda hizo posible crear conceptos de gracia divina y de una revelación continua, nociones que están ausentes en el Theravada.

La creencia en las manifestaciones divinas de Buda condujo al desarrollo de una significativa ramificación en la devoción Mahayana. Sin embargo, algunos estudiosos han descrito el precoz desarrollo Mahayana como una “hinduización” del budismo.

El bodhisattva logra transmitir a seres menos afortunados sus méritos logrados después de muchas vidas. Por eso los Mahayana consideran al bodhisattva superior al arhat, representante del ideal Theravada. Algunos bodhisattvas, como Maitreya, que representa la amorosa bondad de Buda, y Avalokitesvara o Guanyin, que representa su compasión, se han transformado en el centro de la adoración y devoción popular Mahayana.

Fuente: Enciclopedia encarta