Poner diagrama del teclado universal

La posición del operador debe ser todo lo desembarazada y cómoda que exige el trabajo continuo y rápido de la máquina de escribir; mantendrá aquél el cuerpo derecho, con naturalidad, apoyándolo ligeramente en el respaldo del asiento: colocará la máquina sobre una mesita de menor elevación que las ordinarias de escritorio, de modo que, quedando los codos poco más o menos a la misma altura del borde inferior del bastidor del teclado, las manos descansen suavemente sobre éste, sin apoyar aquéllos (los codos) en parte alguna, para no embarazar los movimientos.

Los asientos mejores son los de tornillos, que permiten graduarse a la altura que se desee.

La pulsación de las teclas debe hacerse imprimiendo a los dedos la fuerza necesaria para bajar cada una de aquéllas, manteniendo siempre las manos a la misma altura, arqueando los dedos ligeramente y golpeando las teclas con las yemas de los dedos, de un modo regular y acompasado.

La presión ejercida debe ser fuerte, rápida y uniforme, pero de modo que la precisión no perfore el papel ni haga perder a los caracteres la limpieza de la impresión.