Proceso de fabricación del CD ROM

Su producción consta de cuatro fases

Pre-Mastering:

Aquí se reciben los datos que hay que incluir en el CD en diferentes soportes (pueden facilitarse un disco duro o un CD). Posteriormente los datos se comprueban bit a bit. Hay que asegurarse de que la estructura de los sectores correspondan con el tipo de CD ROM que se pretende fabricar. Una vez realizado lo anterior se puede pasar a la siguiente fase, no sin guardar antes una imagen de los datos en un disco duro para que sirva de referencia en las etapas subsecuentes como control de calidad.

Mastering:

Comienza con la impresión de los símbolos numéricos en un disco de vidrio de 24 cm. de diámetro por medio de un rayo láser. El disco de vidrio está recubierto de una capa fotorresistente. Esta operación dura alrededor de 90 minutos. Cuando el disco ya se encuentra grabado se procede a su metalización con una capa de níquel, de la que, a través de un tratamiento electrolito, se obtienen un total de tres planchas. La última de ellas es llamada matriz, que pasa por un control de comprobación de errores. Si en algún lado se encuentra alguna falla el proceso deberá iniciarse de nuevo.

Prensado del CD:

El policarbonato es la materia prima base para fabricar un CD. El policarbonato es un material plástico transparente y con cualidades ópticas muy definidas. Su forma original es granulada, pero se licúa a 310 ºC; cuando ha sido licuado, se presiona sobre el molde que contiene la matriz. El plástico se enfría rápidamente, con lo que se forma una copia de la matriz. Esta copia no puede ser leída por una unidad de CD-ROM, ya que es totalmente transparente, y el rayo láser no se reflejaría en ella.

Para que la luz del láser pueda ser reflejada se procede a la metalización, que consiste en depositar una fina capa de aluminio sobre el disco. Este disco es muy sensible y es vulnerable a arañazos y podría oxidarse por lo que se le aplica una capa de laca, esta laca protege y permite imprimir sobre el CD las tintas serigráficas especiales (hasta cuatro colores), formando lo que se conoce como etiqueta.

Una vez salidos de la línea, los CD`s son probados por un escáner que detecta las posibles impurezas del plástico o defectos de la capa de aluminio.

Acabado:

El CD-ROM ya puede ser leído, pero hace falta rodearlo de una presentación atractiva para comercializarlo.