Introducción a la pintura en acuarela

La acuarela es una pintura formada por pigmento (polvo fino que da el color), goma arábiga, glicerina o miel y una pequeña proporción de hiel de buey y fenol. Como disolvente se utiliza el agua; de ahí su nombre.

El agua es el disolvente y además sirve para aclarar el color.

La goma arábiga hace que el color se adhiera al papel.

La glicerina y la miel retardan el secado.

La hiel de buey hace que el color se extienda con regularidad.

El fenol contribuye a la conservación de la acuarela.

La característica principal de la acuarela es su transparencia, por lo cual es necesario pintar siempre de claro a oscuro y el blanco es el del papel.

Otra importante característica es la velocidad de secado. En dos minutos el color está seco y se puede pintar encima sin que se mezcle el color de abajo con el que damos, salvo que restreguemos.

Algunos indican que otra característica es la espontaneidad, mas esta depende de cómo se interprete, pues la realidad es que antes de dar la pincelada uno debe tener muy claro como lo va a hacer ya que con la acuarela es difícil corregir.

Yo diría que una cosa importante de la acuarela es la simplificación, dada su característica acuosa, al tocar el pincel sobre el papel, éste absorbe la mancha del color de tal manera que invita a no entrar en detalles y así, con unas pocas manchas, resolver el cuadro.

Como todo, la pintura a la acuarela, si se cuida y mantiene en lugar seco se podrá conservar por siglos, por tanto digamos que es resistente.