La fase concluyente en el diseño de aplicaciones es la generación de las interfaces que la aplicación proporcionara para establecer comunicación con el usuario. Tradicionalmente estas interfaces han sido escritas y/o capturadas, de tal forma que el usuario revisa información desplegada en pantalla o impresa en papel y responde introducción de datos por el teclado y/o con el auxilio del raton.
La tecnología nos permite ahora establecer una comunicación más eficiente por medios auditivos, táctiles y hasta de realidad virtual.
Dentro de las aplicaciones que procesan información podemos encontrar diversas alternativas mediante las que el usuario indica al sistema las acciones a realizar; destacan entre estas:
- Menús de opciones
- Secuencia preestablecida (con opción a interrumpirla)
- Comunicación con la interface directa de comando.
