Para construir un sistema de contabilidad económica nacional, al igual que ocurre con la contabilidad mercantil, se requiere la disposición previa de un conjunto de definiciones, clasificaciones y reglas prácticas para registrar las operaciones.
Entre los aspectos fundamentales que deben ser resueltos están los siguientes:
a) Definir las formas básicas de la actividad económica a que se van a referir: producción, ingreso, gasto, financiamiento y relaciones con el exterior.
b) Definir los tipos de actividad económica de donde provienen los bienes y servicios que se producen: agricultura, ganadería, explotación forestal, pesca, industria, comercio, transportes y servicios.
c) Definir los sectores institucionales en que se mostrarán las relaciones financieras de la economía: empresas públicas y privadas; hogares; gobierno y resto del mundo.
d) Definir el período de referencia de las cuentas.
e) Definir los criterios para evaluar las transacciones y poder expresarlas en valores monetarios: precios corrientes; precios constantes; precios de productor; precios de usuario.
f) Definir el momento de registro de los hechos: al momento de la compra; al momento del uso; al momento del cambio de propiedad.
g) Definir la estructura de cuentas y los criterios para registrar en ellas los asientos contables, basándose sobre el principio de partida doble, donde cada transacción o grupo de transacciones se registra como ingreso y como gasto, es decir, como entrada y como salida.
h) Disponer de una amplia base informativa sobre los distintos hechos económicos. Es decir, se requiere de una infraestructura de estadística básica -censos, encuestas, registros administrativos a partir de la cual, la aplicación del marco conceptual y contable – conceptos, sectores, clasificaciones-haga posible la medición de las variables que integran el Sistema.
Fuente: Apuntes de Macroeconomía de la Unideg
