Tratamiento de la evaluacion de un niño que no progresa

Si la anamnesis y examen físico inicial no orientan hacia una causa orgánica, es importante alimentar al niño mientras se continúa con la evaluación diagnóstica.

Frecuentemente el niño desnutrido está anoréctico y no recobrará su apetito hasta que haya recuperado algo de peso. Un lactante sano requiere aproximadamente 100 kcal/kg de peso al día.

Para una recuperación nutricional los requerimientos pueden llegar hasta 150 kcal/kg al día. Esto se puede lograr concentrando la formula láctea (1caloría/ml), cuando las características de ésta lo permitan, o agregando más hidratos de carbono en forma de polímeros de glucosa (Nessúcar® o Módulo Calórico®).

Las comidas no lácteas pueden ser enriquecidas con aceite, mantequilla o crema. La grasa en una fuente excelente de calorías concentradas. Una vez que comienza la recuperación nutricional, el niño mejora su apetito y come lo suficiente como para seguir subiendo de peso.

Cuando no se logran resultados con la alimentación oral, puede ser necesario el uso de sonda nasogástrica. En estos casos, probablemente será necesario evaluar además la succión y enviar al paciente a rehabilitación si se detecta algún tipo de disfunción. Si existe una enfermedad de base, ésta debe ser tratada.

La necesidad de una terapia conductual debe ser evaluada una vez que el niño comience a comer. Las horas de comida deben ser relajadas, sin luchas y sin forzar y sin usar los alimentos como castigo. Las distracciones deben ser mínimas y la persona a cargo del cuidado del niño debe aprender a reconocer cuando éste tiene hambre o está satisfecho y cuales son sus comidas preferidas.

Fuente: Manual de pediatría por la Dra. María Isabel Hodgson Bunster y la Dra. Pascuala Urrejola N.. de la escuela.med.puc.cl