Cuidados en la aplicación de plaguicidas

En el caso de los plaguicidas que usan el agua como vehículo de aplicación, hay que asegurarse de que ésta tenga el grado de acidez adecuado, según las especificaciones del producto.

Además, es importante:

– Colocar un letrero de advertencia con la leyenda de “PELIGRO” en los terrenos donde se han aplicado plaguicidas. Este letrero no podrá retirarse mientras no se haya cumplido el período para el reingreso.

– La persona encargada de la aplicación deberá bañarse inmediatamente después de haber aplicado el plaguicida o de haber estado en contacto con estas sustancias. Recuerde: debe lavarse muy bien, con agua y jabón, las manos, los brazos y la cara antes de comer, fumar, beber u orinar.

– Las etiquetas y panfletos de los productos de banda roja y de los que han sido declarados de uso restringido deben llevar una leyenda que diga: VENTA SOLO CON RECETA PROFESIONAL. Esto significa que solo podrán venderse al usuario si este porta una receta firmada por un profesional en ciencias agrarias e incorporado al Colegio de Ingenieros Agrónomos.

– Toda persona que trabaje con plaguicidas debe preocuparse por conocer las medidas de prevención y protección recomendadas, comprenderlas y seguirlas al pie de la letra.

– Revisar el equipo de aplicación, comprobar que se encuentre en buen estado, sin fugas.

– Si la aplicación se realiza con bomba de espalda, aspersores manuales u otros equipos mecánicos cuyas cabinas no estén herméticamente selladas, el tiempo efectivo de aplicación no debe exceder las cuatro horas continuas.

– Las aplicaciones deben hacerse por la mañana o por la tarde, en horas frescas y dando la espalda al viento.

– No se deben hacer aplicaciones si el viento es fuerte o hay amenaza de lluvia.

– No se deben hacer aplicaciones cerca de zonas pobladas, criaderos de peces, lagos, lagunas, ríos, etc.

– Si durante la aplicación se atasca la boquilla de la bomba, límpiela adecuadamente con agua, el tallo de alguna planta o una cerda de nylon.

– Nunca coma, beba o fume mientras trabaja con plaguicidas.

– Respetar los períodos de reingreso al área tratada, así como el intervalo de seguridad entre la última aplicación y la cosecha, según lo especifique la etiqueta del producto.

– Al finalizar la jornada, no olvide lavar y guardar el equipo de aplicación en un lugar seguro, por ejemplo, en una bodega bajo llave.

– La ropa y el equipo de protección personal deben lavarse al finalizar cada jornada de trabajo. No debe mezclarse con resto de la ropa de la familia, y se deben usar guantes para lavarlos.

– Siempre se debe llevar un recipiente con agua limpia para atender cualquier emergencia que se presente.

– El agricultor(a) debe registrar mediante una bitácora, todos los detalles de la aplicación (fecha, plaguicida utilizado, dosis, plaga a controlar, etc.)

– Analizar la calidad del agua, en especial el pH, ya que los plaguicidas pierden efectividad en medios alcalinos (se hidrolizan). Regular el pH de la mezcla según las recomendaciones del fabricante.

– Respetar las distancias y cualquier otra medida de prevención que busque evitar la contaminación del ambiente.

– Manejar adecuadamente los restos y desechos de plaguicidas.

– Usar barreras de protección.

– Usar el equipo adecuado para minimizar el riesgo de deriva.

– Recurrir al uso de plaguicidas solo cuando es estrictamente necesario, y procurar siempre escoger productos de bajo impacto ambiental.

Fuente: Ministerio de Agricultura y Ganadería.