Austenita

En los aceros, esta fase consiste de una solución sólida intersticial de carbono en hierro cfc.

Bajo condiciones de equilibrio, la austenita puede existir desde una temperatura de 727°C hasta 1495C y puede disolver hasta 2% de carbono a 1148°C. Esto equivale a unas 80 veces el peso porcentual de carbono que es soluble en hierro -a.

La diferencia de solubilidad surge por las diferencias cristalográficas entre los dos polimorfos de hierro. Dicho con simpleza, hay menos sitios vacíos intersticiales en el látice del hierro gamma de empaque cerrado (ccc), pero estos huecos son mayores que los de la forma ccc.

El hueco intersticial más grande en la austenita cfc. Este ejemplo muestra que el hueco intersticial más grande del hierro cfc es 1 1/2 veces más grande que el del hierro ccc.

Por definición, los aceros tienen contenidos de carbón de hasta el 2%. El estudio de nuestro diagrama «hierro-carbono» muestra que estas aleaciones pueden tener sus contenidos de carbono completamente disueltos cuando se calientan a la región austenita.

Este es un aspecto mucho muy importante en la transformación y el comportamiento de endurecimiento de los aceros, como se verá en temas posteriores que versarán con el tratamiento de calor. Por otra parte, en el estado austenítico el acero es amagnético y relativamente dulce o dúctil.

En consecuencia, la mayor parte de las operaciones de formado y perfilado como el forjado, la laminación y la extrusión, se desarrollan a temperaturas dentro de esta región.

Los procesos típicos de trabajo en caliente se realizan en aleaciones de carbono y aceros en la proximidad de 980 a 1200°C (1800 a 2200°F).

Fuente: Apuntes de Ciencia de materiales de la UNIDEG